Los jóvenes, futuro de la iglesia

Los modos de vestirse y adornarse, las formas de hablar, las actitudes y los estilos de relacionarse, cambian de generación en generación, y la generación madura se pregunta, ¿si la nueva generación cambia la música, la moda, el hablar, el estilo de adoración y los tabúes, van a destruir por completo la fe?
Los jóvenes, futuro de la iglesia

Parece que cada generación piensa que la siguiente generación está perdida y llena de malas costumbres. Recuerdo la consternación de mi padre cuando supo que yo quería llevar el pelo largo y usar pantalones de campana cuando era joven. Tal vez no sea una emoción tan diferente a la que sentí cuando mi hija perforó su nariz. Los modos de vestirse y adornarse, las formas de hablar, las actitudes y los estilos de relacionarse, cambian de generación en generación, y la generación madura siente que el mundo se está perdiendo. 
Como cristianos, esta tensión nos afecta más porque sentimos el deseo y la responsabilidad de preservar la fe. Nos preguntamos, ¿si la nueva generación cambia la música, la moda, el hablar, el estilo de adoración y los tabúes, van a destruir por completo la fe? ¿Cómo pueden llamarse cristianos si no se parecen a nosotros? Y lo peor, sospechamos que tampoco piensan como nosotros.Que la iglesia de la cual ellos serán los líderes, sea una iglesia pura y apasionada que impacte el mundo con el evangelio de Jesucristo. El presente artículo trata sobre la forma de pensar de los jóvenes evangélicos. Entre febrero y junio de 2005 conduje una investigación sobre las actitudes, creencias y prácticas de un grupo de jóvenes evangélicos en San José, Costa Rica. Por medio de varias entrevistas, yo como pastor y educador experimentado en Latinoamérica, pero novato en Costa Rica, podía aprender acerca del mundo y del pensamiento de la nueva generación costarricense. De tal modo les ofrezco una percepción más actualizada del misterioso mundo juvenil. 
Trasfondo
Las familias evangélicas latinoamericanas se benefician del fuerte énfasis tradicional que poseen las relaciones familiares y que caracteriza las sociedades latinoamericanas. El respeto latinoamericano por la maternidad (Armitage 2000) ha detenido la erosión de los valores que las sociedades europeas y norteamericanas sufrieron en las últimas décadas y que continúa hasta el presente. Las familias de América Latina exhiben beneficios heredados de los fuertes valores maternales. Sin embargo, una característica de algunas familias latinoamericanas paralela al respeto para las madres, ha sido la ausencia de los padres o la falta de compromiso paternal (Brusco 1995, Fragoso & Kashubeck, 2000; Fuller, 2001; Lancaster, 1992; Schifter & Madrigal, 2000). 
Además, las culturas ya no permanecen aisladas sino que existen muchos intercambios entre ellas. Las influencias que socavaron los valores en Europa y Norteamérica, actualmente se encuentran en Latinoamérica. La cultura popular ya es cultura global. Los jóvenes están especialmente sensibles a las fuertes corrientes sociales que amenazan a las familias. 
Aunque la ejecución de los papeles familiares es diferente en cada sociedad y no se debe imponer modelos de una cultura hacia otras culturas, existen temas bíblicos que pueden aplicarse universalmente, tales como la moralidad sexual, la permanencia del matrimonio y la cooperación femenina y masculina en la formación del hogar. Estos son temas que las corrientes culturales globales esquivan. Por lo tanto, debemos dialogar con culturas ajenas, tal como con nuestros propios jóvenes. Resulta fácil olvidar que la nueva generación no tiene exactamente la misma cultura que nosotros. Mientras que les pasamos la estafeta del evangelio a ellos, debemos dialogar para entender y ayudarles a vivir la fe de una manera relevante dentro de su generación. 
Motivos de ánimo
Ánimo uno
La literatura sociológica sugiere que los jóvenes actuales expresan los valores tradicionales asociados con el machismo de una forma contemporánea (Gilmore 1990, Fuller 2001, Ramsdell 1997, y Rebhun 1999). Sin embargo, los entrevistados estuvieron profundamente conscientes de la estereotipada desigualdad entre los géneros y se sintieron inquietos sobre abusos de género que han resultado de enseñanzas de erradas interpretaciones del mensaje bíblico. Las mujeres y los hombres entrevistados rechazaron vehementemente características de dominio masculino y desigualdad entre los géneros. Todos aplaudieron que las mujeres trabajen fuera de la casa. Se mostraron inflexibles en que el padre de una familia, tal como la madre, debe involucrase con la crianza de los niños. Todos percibieron que las contribuciones de ambos géneros tienen igual valor para el hogar y la sociedad. 
Ánimo dos
Los cristianos nos preocupamos por la moralidad sexual, especialmente de los jóvenes. No resulta tan difícil recordar las presiones y las tentaciones sexuales que nosotros experimentamos en la juventud. Tampoco son incomprensibles las enormes presiones y tentaciones a las que son sometidos los jóvenes actuales por parte de los medios de comunicación masivos y la cultura popular. Además, a menudo varias culturas se han asociado a la demostración de masculinidad con sexo prematrimonial e infidelidad marital (Brusco, 1995; Hallum, 2003; Komisaruk, 2000; Rebhun, 1999; Schifter & Madrigal, 2000; Schifter, 2001; Viveros, 2001). Así, resulta válido preocuparnos por nuestros jóvenes.
No obstante, los entrevistados expresaron un alto compromiso con la pureza sexual y con mantener la integridad matrimonial. Sería ingenuo creer que sin excepción las acciones concuerdan con las ideales que se apoyan. Sin embargo, alienta escuchar a hombres y mujeres jóvenes, sin excepción, que apoyan rigurosamente el principio de limitar las actividades sexuales, incluyendo actividades sexualmente estimulantes, al matrimonio. La observación del comportamiento de los entrevistados y compañeros evangélicos en diferentes situaciones concordaba con las ideales que profesaban; esto me dio esperanza para el futuro del movimiento evangélico en Latinoamérica. 
Ánimo tres
La creciente aceptación social de la homosexualidad perturba a muchos evangélicos y lo que parece intolerancia irracional de parte de los evangélicos alarma a muchos no evangélicos. La mayoría de los entrevistados expresó tolerancia —no condenación hacia los homosexuales como personas. Esto podría demostrar que las ideas populares influyen más que los conceptos evangélicos. Sin embargo, los mismos jóvenes afirmaron inequívocamente que practicar actividades homosexuales es pecado. Los comentarios de Carlos demuestran la mezcla de tolerancia y ministerio al homosexual, lo cual caracterizó el pensamiento de todos los entrevistados. Carlos consideraba que el homosexualismo va contra la naturaleza y que practicar la homosexualidad es pecado. Sin embargo, quería mantener una buena relación con personas homosexuales sin acusarlas ni juzgarlas. Él expresaba el deseo de ministrar a los homosexuales porque pensaba que sufrían de confusión y necesitaban ayuda. 
Varios entrevistados expresaron una tolerancia semejante con el deseo de ministrar a cada persona, sin denunciar un pecado en particular como peor que otros. Pero, tampoco soportaron la idea de que cualquier pecado es aceptable. Yo aplaudo su amor maduro y su deseo sincero de ministrar a todos sin excepción.
Ánimo cuatro
La agenda feminista ha afectado el mundo contemporáneo de forma positiva y negativa, ha conseguido sensibilizar a casi todos sobre las desigualdades de género y las necesidades de las mujeres. Uno de los valores fundamentales del feminismo es la creencia de que las mujeres son política, económica y socialmente iguales a los hombres (Feminist Utopia s.f). Un resultado de esto es que actualmente las mujeres, más que antes, tienen acceso y ejercen control sobre recursos domésticos y políticos (Flora 1998). Además, las feministas latinoamericanas generalmente apoyan la maternidad (Armitage 2000) y buscan influenciar los procesos democráticos para beneficiar a las mujeres y las necesidades femeninas (Fitzsimmons 2000, MADRE 2004). 
Estas son influencias positivas del movimiento feminista. Sin embargo, tanto los evangélicos como los católicos, nos preocupamos por el ánimo feminista a la legalización del aborto (NARAL Pro-Choice America Foundation, 2005, N.O.W. 2005). Y a veces, también, una forma extrema del feminismo busca privilegios especiales para las mujeres, a pesar del impacto sobre los hombres, y sin pensar ni preocuparse si los hombres gozan de los mismos privilegios. Por ejemplo, en los Estados Unidos han luchado para que las mujeres tengan el derecho de estudiar en escuelas que tradicionalmente fueron solamente para los hombres, mientras tanto guardan silencio sobre un derecho semejante para que los hombres puedan estudiar en escuelas que tradicionalmente han sido para mujeres (Feminist Utopia, s.f.). 
Los hombres, tal como las mujeres entrevistadas, apoyaron los mismos derechos sociales, políticos y económicos para las mujeres como para los hombres, pero de igual manera protestaron sobre aspectos dudosos del feminismo. Todos se opusieron a la legalización del aborto, y pensaron que la decisión sobre el uso de contraceptivos debe ser una decisión tomada por la pareja y no solamente por uno de los integrantes. En cuanto a los derechos especiales para las mujeres, los entrevistados reflejaron los sentimientos de Jorge que afirmó que, siempre debe existir un balance entre los géneros, y apoyaron las ideas de Juan y Juanita. Juan estaba agradecido porque las mujeres ya no permanecen encerradas en la casa con una docena de bebés, viviendo solamente para complacer al esposo, preparar la comida y cuidar a los niños. Juanita apreció las ventajas que tienen las mujeres costarricenses de estudiar, trabajar y estar libres, pero le preocupaban los extremos que ella percibía en el feminismo. 
Motivos de preocupación
Primera preocupación
Cuando algunos entrevistados respondieron a preguntas relativas al liderazgo doméstico y eclesiástico pareció que consideraban a cualquier forma de liderazgo como algo negativo y despótico. De un lado se entiende el escepticismo frente a la idea del liderazgo desinteresado, considerando la injusticia del mundo actual y por el transcurso de la historia. Sin embargo, pintar todo liderazgo político, doméstico y eclesiástico con la misma brocha refleja más una corriente sociológica que una cosmovisión bíblicamente cristiana. 
Segunda preocupación
Afortunadamente los jóvenes entendieron bien la moral sexual cristiana y verbalmente se comprometieron con estos valores. Sin embargo, lo que manifestaron acerca de la predicación y enseñanza sobre sexo en la iglesia fue preocupante. Varios dijeron que nunca habían oído a un pastor hablar sobre sexo en un sermón, y parecieron asombrados con la idea. Otros explicaron que sí habían oído prohibiciones sobre el sexo prematrimonial y el adulterio en algunos sermones. Un joven muy involucrado en el liderazgo de su iglesia y otro muchacho de la misma iglesia hablaron de enseñanzas bíblicas acerca de la sexualidad, pero la mayoría solamente habló de prohibiciones y advertencias. Parece que en el contexto de la iglesia raramente se oye algo sobre el desarrollo de la sexualidad humana cómo Dios la creó. 
Recomendaciones 
Los cristianos siempre andamos sobre cuerdas flojas entre la práctica de la fe y las expectativas de nuestra sociedad, entre la cosmovisión cristiana y las perspectivas socio-culturales, y entre las influencias sociales y los preceptos bíblicos. Si todo esto presenta un reto para los adultos cristianos ¿cuánto más desafiante resultará para los jóvenes? Por lo tanto, las conversaciones que realicé con los jóvenes me aportaron grandes bendiciones. Jóvenes tan serios y tan comprometidos son y serán grandes tesoros de la iglesia de hoy y de mañana. No obstante, existen cuestiones en las cuales la iglesia podría ayudarlos mejor a mantener un balance mientras atraviesan por la cuerda floja. 
Primera recomendación
Los jóvenes que me ayudaron son listos, astutos y observadores. Representan el carácter excelente de la juventud evangélica latinoamericana. Sin duda, ellos observan y encuentran muy pocos líderes en el mundo contemporáneo que siguen el modelo servicial de Cristo. No podemos negar que en sus estudios de la historia solamente encuentran unos pocos líderes que realmente han servido a la gente y no a sí mismos. No es difícil entender por qué palabras tales como «autoridad» y «líder» están sobrecargadas de ideas negativas de dominio, presunción y despotismo. ¿Es posible que nuestros jóvenes no equiparen al líder cristiano con el ejemplo de Cristo, ya que en la iglesia no hemos tomado las palabras de Cristo en serio? Jesús dijo, «pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor» (Mt 20.25 NVI). ¿Es posible que hayamos permitido que el caudillismo y los intereses propios rijan nuestro comportamiento como líderes, en vez de Cristo? El reto ante nosotros es seguir el ejemplo y las enseñazas de Jesús como líderes en el hogar, la familia, la iglesia y la sociedad, de manera que calce con el contexto actual de nuestra América Latina. 
Segunda recomendación
Si vamos al cine, miramos la televisión o escuchamos música popular, reconocemos que los jóvenes viven en un mundo que habla abiertamente y sin tabúes acerca de asuntos sexuales. Podemos lamentarlo, pero nuestros lamentos no cambian la realidad. Los jóvenes que entrevisté entendieron bien las prohibiciones y las limitaciones sexuales para el cristiano. Aunque es imposible verificar su cumplimiento personal, todos expresaron el compromiso de limitar sus expresiones sexuales únicamente al matrimonio monógamo heterosexual. Felicito a los pastores y líderes de las iglesias porque el mensaje de abstinencia ha llegado a su audiencia. Pero me preocupa que los jóvenes indicaran escasez de mensajes positivos acerca de una sexualidad sana y bíblica de parte de las iglesias. 
Por medio de la enseñanza en sus instituciones educativas los jóvenes reciben educación basada en hechos reales, pero normalmente desprovista de valores y explicaciones sobre el papel del sexo en el amor matrimonial. De la cultura popular tales como la música, las películas y la televisión ellos reciben mensajes falsos sobre el sexo: que es una forma de divertirse sin compromiso, que es la única manera de expresar el amor, que es un acto sin significado moral, u otras ideas contrarias a lo que la Biblia enseña sobre el compromiso del amor matrimonial entre un hombre y una mujer. 
Los jóvenes deben escuchar en la iglesia el mensaje positivo y gozoso de que somos hombres y mujeres creados a la imagen de Dios para glorificarlo con todo nuestro ser, incluyendo el cuerpo y la sexualidad, y si no es ahí ¿dónde van a oírlo? Podríamos responder que los niños y los jóvenes deben oír estos temas principalmente por medio de sus padres, y estoy de acuerdo. Pero, si los padres no escucharon ningún mensaje positivo de sus padres ni de la iglesia, y si la iglesia mantiene silencio sobre ellos, me pregunto ¿cómo pueden los padres estar preparados para enseñar a sus jóvenes?
Tercera recomendación
La iglesia necesita ayudar a los jóvenes a pensar críticamente. El pensamiento crítico es la habilidad de evaluar y discernir frente a ideas, teorías y filosofías contrapuestas. Gracias a Dios que hoy día más y más jóvenes evangélicos cursan estudios superiores. Mientras el nivel académico de la gente de nuestras iglesias siga creciendo, la iglesia evangélica de Latinoamérica tendrá más impacto sobre la sociedad y el mundo. Sin embargo, mientras nuestros jóvenes estudian en universidades y en programas de postgrado, son bombardeados continuamente con una plétora de ideas, teorías, conceptos y filosofías. El reto de las iglesias es enseñarles a pensar, no a rechazar todas las ideas y filosofías sin más ni más, sino a evaluarlas según criterios bíblicos y desde una cosmovisión estrictamente cristiana. La iglesia necesita pensadores bien preparados y cien por ciento comprometidos con Jesucristo. Tenemos jóvenes listos y académicamente preparados, ¿qué está haciendo la iglesia para ayudarlos a discernir, evaluar y pensar con una mente cristiana? 
Conclusión
Realicé una investigación de nada más que un microcosmo del gran macrocosmo que es la juventud evangélica. Sin duda los jóvenes tienen problemas, necesidades y lidian con las presiones del mundo a su alrededor. Sin embargo, hay razón para el optimismo. Encontré jóvenes que aman al Señor más que al mundo, que se identifican más con las normas de la iglesia que con las corrientes de su generación, y que quieren que la iglesia de mañana, la iglesia de la cual ellos serán los líderes, sea una iglesia pura y apasionada que impacte el mundo con el evangelio de Jesucristo.
Le toca a la iglesia de hoy apoyarlos con enseñanzas buenas y fieles a las Escrituras. Los jóvenes necesitan enseñanzas sobre asuntos que sean importantes para sus vidas tales como la naturaleza de la verdadera autoridad y del liderazgo, la sexualidad cristiana según el plan divino y cómo pensar de una forma académicamente válida y cristianamente fiel. 
Referencias:

  • Armitage, D. A. (2000). Perceptions of gender: foreign female students who studied in the United States and returned to Argentina. Dissertation Abstracts International, 61(05), 1716A. (UMI No. 9967783).
  • Brusco, E. (1995). The reformation of machismo, evangelical conversion and gender in Colombia. Austin: University of Texas Press.
  • Feminist Utopia (sin fecha.) Retrieved July 13, 2005
  • Fitzsimmons, T. (2000). A monstrous regiment of women? state, regime, and women's political organizing in Latin America. Latin American Research Review, 35 (2), 216-229. 
  • Flora, C. B. (1998). Beyond exploitation and integration: new scholarship on women in Latin America. Latin American Research Review, 32 ( 2). 245-257.
  • Fragoso, J. M., & Kashubeck S. (2000). Machismo, gender role conflict, and mental health in Mexican American men. Psychology of Men & Masculinity  1 (2), 87-97.
  • Fuller, N. (2001). Masculinidades cambios y permanencias. (Masculinities changes and permanencies) Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católico.
  • Gilmore, D. D. (1990). Manhood in the making, cultural aspects of masculinity. New Haven and New London, NJ: Yale University Press.
  • Hallum, A. M. (2003). Taking stock and building bridges: feminism, womens movements, and Pentecostalism in Latin America. Latin American Research Review, 38 (1), 169-186.
  • Jenkins, Philip (2002). Citado en Daniel, Frank Jack. (2005). Iglesia católica pierde terreno en América Latina. REuters Limited.
  • Komisaruk, C. H. (2000). Women and men in Guatemala, 1765-1835: gender, ethnicity, and social relations in the Central American capital. Dissertation Abstracts International, 61 (09) 3727A. (UMI No. 9986817).
  • Lancaster, R. N. (1992). Life is hard: machismo, danger, and the intimacy of power in Nicaragua. Berkeley: University of California Press.
  • MADRE (2004b) Latin America. Retrieved July 22, 2005 from http://www.madre.org/articles/lat.html
  • N.O.W. (2005). Support the Access to legal pharmaceuticals act. Retrieved July 21, 2005
  • NARAL Pro-Choice America Foundation. (2005). Personal decisions, personal responsibilities, prevention first. Retrieved June 30, 2005 from http://www.prochoiceamerica.org/publications/prevention.cfm
  • Ramsdell, L. A. (1997). The family narrative as an oral and written genre of female resistance in Latin American cultures. Dissertation Abstracts International, 88 (10), 3939A. (UMI No. 9813404). 
  • Rebhun, L. A. (1999). The heart is unknown country: love in the changing economy of northeast Brazil. Stanford, CA: Stanford University.
  • Schifter, J. & Madrigal J. (2000). The sexual construction of Latin youth, implications for the spread of HIV/AIDS. London, New York, Oxford: The Haworth Hispanic/Latin Press
  • Schifter, J. (2001). Latino truck driver trade, sex, and HIV in Central America. London, New York, Oxford: The Haworth Hispanic/Latin Press.
  • Viveros, M. J. (2001). Diversidades regionales y cambios generacionales en Colombia. (Regional diversities and generational changes in Colombia). In Vivieros, M. J. & Fuller N. (Eds).  Hombres e identidades de género, investigaciones (pp.37-112). Bogota: Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias.
Sobre el autor: Gordon D. Pike es profesor en la organización Programas de Maestría en Estudios Teológicos Accesibles (ProMETA - http://www.pro-meta.org) en San José, Costa Rica. Ha sido pastor y misionero en Canadá y Venezuela, fundador de iglesias, educador y consejero en América Latina por más que veinte años. Es autor del libro Consejería la otra cara del discipulado (2000) Terrassa. España: Editorial CLIE e Introducción a la consejería cristiana (2000) (guía para curso de vídeo). Edinburg, TX: Seminario Bíblico Río Grande. Recibió el título de doctorado en la religión y sociedad del Oxford Graduate School, Dayton, Tennessee, Estados Unidos en abril 2006. Apuntes Pastorales, Volumen XXIV – Número 2, todos los derechos reservados.
  • Enviar a un amigoEnviar a un amigo
  • printImprimir
0 Comentarios
Boletines y Revista en su e-mail GRATIS!

por Tony Evans
El destino de cada hombre, el sueño de cada mujer (Enfoque a la Familia)
Instituto Biblico Teológico.
Somos la continuacion del Libro de los Hechos de los Apostoles, donde la verdad hace la diferencia. ...
Iglesia Pentecostal independiente.
Comentario: MME es una agencia misionera que fue fundada en 1954 y hasta ahora ha trabajado en Mé...
DesarrolloCristiano.com es un servicio de Desarrollo Crisitiano Internacional. Copyright 2008, todos los derechos reservados. Solicite mas informacion a info@desarrollocristiano.com